sábado, 11 de julio de 2009

LA VIDA


Embriagada del pasado
escéptica del presente
temerosa del futuro;
caminando siempre al frente,
derribando gruesos muros
reposa el cuerpo cansado,
pues quien camina es la mente...
En un mundo tan oscuro
de talento humillado,
de necedad indecente
y comportamiento inmaduro.

lunes, 29 de junio de 2009

EL LLANTO DE LA TIERRA





Subiendo por la ladera
que fué un bosque de quejigos
oí el llanto de la tierra
que lloraba por sus hijos.
Le pregunté su desdicha
por respuesta, me maldijo,
pues cómplice soy en vida
de lo que mi hermano hizo.
Pedí perdón a la tierra
en nombre de mis amigos;
raza humana sin consciencia
propia de cualquier ser vivo.
Más, juré sobre la arena
oscura del fuego maldito,
que llevaría su llanto
hasta su último enmigo.
Y de las cenizas negras
de aquel bosque de quejigos,
se levantará con fuerza
de nuevo otro Paraíso.




lunes, 22 de junio de 2009

UN CANTO AL AMOR













De nuevo me encuentro aquí frente a un papel en blanco, sin saber muy bien qué escribir.
Ésta vez es diferente a todas, ni siquiera sé qué frases componer;
ni mucho menos si seré capaz de finalizarlo.
Hoy quiero hablaros del Amor y de lo que para mí significa ésta pequeña y, a la vez, gran palabra.
Normalmente cuando escuchamos “Amor”, enseguida asociamos otras palabras como: cariño, dulzura, pasión, miedo, sufrimiento…
pero lo primero que nos viene a la mente es: “Felicidad”.
Yo no creo que el Amor sea simplemente Felicidad.
Cuando oigo “Amor” lo único que me viene a la mente son las palabras: respeto, confianza y fidelidad.
Cuando confías en alguien hasta el punto de contarle tus más íntimos secretos o sentimientos;
cuando estás a su lado respetando sus gustos y opiniones, e incluso llegando a comprenderlas aunque no las compartas.
Al sentir que estando a su lado no necesitas nada más para sentirte bien
y que una mirada suya hará que te sientas segura y no te de miedo ser tú misma….
Eso, es el amor.
El cariño, las palabras dulces, las peleas, los momentos de felicidad absoluta e incluso el sexo, son sólo complementos;
importantes, si, pero al fin y al cabo, complementos.
Amar a alguien no sólo es entregarse por completo si no compartir lo tuyo y enriquecerte con lo de la otra persona.
Y es ahora, con el tiempo corriendo a nuestro a favor, cuando puedo volver a decir sin miedo a equivocarme que Le Amo.
Sé que no necesito a nadie más cuando está a mi lado y que su sola compañía hace que me sienta plena.
Por primera vez me siento bien conmigo misma
y todo gracias a Él.
Si os digo que es la única persona que me conoce realmente y el primer hombre en quien he confiado plenamente, sin ni tan siquiera dudarlo un instante,
creo que os lo diría todo…
Él hace que no tenga dudas sobre mis sentimientos;
que cierre los ojos y me sienta bien y sobre todo, que al abrirlos y enfrentarme a la realidad, siga sintiéndome igual.
Porque al amarle, pongo mi vida en sus manos
sucumbo a la dulzura de sus besos
y al calor de sus caricias.
Tiemblo imaginando nuestros cuerpos enlazados
sin más ropa que su amor y el mío.
Sobran las palabras,
nuestras manos y miradas usan un lenguaje mudo.
Nos amamos y eso basta
abrazados nos dormimos y así mismo,
despertamos.
Nunca olvidaré que el Amor lo descubrí
al lado de la persona perfecta….
A su lado.

Miren.

jueves, 11 de junio de 2009

ES IMPRESCINDIBLE REGRESAR...


Hay momentos en los que es mejor alejarse, separarse del mundo y de todo lo que te rodea.
No sólo física si no también mentalmente. Es imprescindible.
Apartarse de la gente, de miradas mentirosas, palabras miserables y gestos que no aportan nada.
Llega un momento en el que te cansas de toda la hipocresía y por qué no decirlo, la mierda que poco a poco te va cubriendo y decides decir BASTA, hasta aquí hemos llegado.
En ése momento te liberas y exhalas un suspiro que sustituye al grito que llevas ya mucho tiempo conteniendo.
Pero has decidido no gritar, para qué, si en ése instante crees que nadie va a oírte.
Te sientes pequeña y aunque lo intentas tenaz y concienzudamente no puedes crecer, o eso parece.
Te acomodas y dejas pasar la vida sin sacarle ni siquiera un minuto de provecho, total, no merece la pena…
Hasta que llega alguien, algo, una brisa de aire que te devuelve la consciencia perdida y despiertas.
Y recuerdas momentos buenos, personas aún mejores, sonrisas furtivas, abrazos escondidos, lágrimas de alegría, escritos que aún perduran y que lo harán siempre.
Te sorprendes mirándote al espejo y viendo cómo una leve sonrisa se va dibujando en tu rostro.
Descubres la manera de crecer, de sentirte grande, porque comprendes que al final merece la pena luchar para descubrir todo lo que te has estado perdiendo sin tú saberlo.
Ya nadie podrá pararte.
Te has marcado tu rumbo y nada conseguirá que te apartes de él, ésa será a partir de entonces tu meta.
De repente, nadie miente y si es así te da igual, porque por fin has encontrado tu verdad y te sientes tan bien por ello que ya ni siquiera te acuerdas de aquellas miradas mentirosas, ni de aquellos gestos que no te aportaban nada.
Ahora cada roce, palabra o expresión te aporta mucho, bueno y malo.
Y has decidido aprovecharte de ello para seguir creciendo.
Aprendes a recuperarte de las caídas sufridas en el camino, porque todas ellas te han llevado a donde estás ahora y sabes que volverías a caer si fuera necesario.
Sólo así seguirías aprendiendo.
Empiezas a quererte, a confiar en ti y consigues que los demás te vean por fin como eres, como has sido siempre antes de esconderte…
Y decides regresar, porque es imprescindible.
Porque descubres que al final del camino siempre hay una puerta abierta y que merece la pena luchar por llegar hasta ella.
Yo lo he hecho y he aprendido mucho.
Os lo recomiendo.
Sinceramente.

Miren Garcia.

martes, 19 de mayo de 2009

VERSOS


Para que los veais con vuestros misteriosos ojos
para que los leais con vuestra dulce voz,
para que llene de emoción vuestro pecho
hago mis versos yo.
Para que encuentren en vuestro corazón asilo
y les deis amor, vida, calor...
tres cosas que yo quiero daros
hago mis versos yo.
Para haceros gozar con mi alegría
y sepais también de mi dolor;
para que sintais palpitar mi alma
hago mis versos yo.
Para poder poner ante vosotros
la historia de mi vida y de mi amor;
con sueños, deseos, risas y lágrimas
hago mis versos yo...

lunes, 11 de mayo de 2009

TENGO UN AMIGO


Tengo un amigo al que agradecer muchos buenos momentos compartidos.
Me enseñó a disfrutar de la vida y a sentir más de cerca la alegría,
sus palabras me acercaron a la verdadera amistad y sus actos me recordaban que siempre hay alguien en quien confiar.
Compartimos tantas charlas, entre cerveza y cerveza que aún hoy las sigo echando de menos.
A veces recuerdo su risa y su peculiar manera de hablar y mi cara se transforma recordando su amistad…
De vez en cuando se alejaba pero siempre regresaba. Y cuando esto ocurría nuestras vidas se paraban hasta ponernos al dia.
Sé que nos conocimos casi de casualidad y que ahora mismo, no podría pasar sin su amistad.
Qué bonito es tener a alguien con quien compartir tus sentimientos, sin tener que pensar en las palabras que usas, porque sabes que quien escucha las comprenderá.
Qué bonito es recordar momentos y que en todos ellos esté siempre la misma persona, qué bonito es poder decir,”TENGO UN AMIGO”.

Ahora mi amigo escribe historias y me gustaría que visitaseis su blog, sé que no os defraudará, conmigo no lo ha hecho.

Os dejo su enlace para que os deis una vuelta y así entre todos quizá podamos ayudarle a escribir una nueva aventura.

http://alegoriasytristerezas.blogspot.com/

Yo ya he cumplido, se lo debía, por ser quien es y quien ha sido…

jueves, 30 de abril de 2009

HASTA QUE REGRESES


Hasta que regreses
voy a recordarte.
No habrá quien me seque tus labios
ni por dentro, ni por fuera;
no habrá quien desnude mi nombre
una tarde cualquiera.
Hasta que regreses,
no existirá mañana ni después.
No habrá quien dibuje mi boca como tu sonrisa.
Voy a amarte tanto...
Bordaré tu imagen en mi almohada
hasta llenar poco el vacío,
poco a poco el silencio.
Copiaré tu cuerpo sobre la pared,
mientras cuelgo en mi pecho la noche,
el amanecer.


Sólo hasta que regreses...