miércoles, 15 de abril de 2009

UN PASEO POR LA NIÑEZ









Hay días en los que confieso me envuelve la nostalgia.
El recuerdo de momentos pasados, de gestos, caricias, miradas y cuidados.
Recuerdo mi primer día de colegio, (mi madre prefirió no llevarme a la guardería) y también me acuerdo de que era ella quien lloraba, mientras yo subía las enormes escaleras agarrada de la mano de mi hermana “la mayor” mirando todo con el entusiasmo propio de mi temprana edad.
Ya subiría yo sola más adelante, e incluso en ocasiones me tocó defender a la que años atrás me había llevado de la mano como una “chica responsable”(al menos eso le dijeron a ella).
Y cómo olvidar aquel…
-¿Cómo están ustedeeessss?
-¡Bieeeeeeennnnnn!- seguido de- ¡mami, mami, trae pronto el bocadillo de nocilla, que ya salen los payasos de la tele!-
Qué felicidad…
Aún hoy se escucha a veces cómo Don Pepito sigue saludando a Don José y cómo Susanita conserva a su ratón; eran momentos en los que nuestra mayor preocupación era no tener el cromo que te faltaba para completar la colección; que la profe te sacara al encerado o que tu madre te pusiera una y otra vez aquellas malditas lentejas que no te habías comido.
Pero vamos a ver: no decían siempre aquello de “comida de viejas, si quieres las comes y si no…..” Te las comías igual, pero seguías siendo feliz.
Aún recuerdo una tarde en la que mi madre llegó a buscarme al colegio y me dio la merienda: ¡un bocadillo de huevo frito! El mismo que, claro está, no había querido en la comida.
Puedo asegurar que no he comido un bocadillo tan rico en mi vida…
Esperábamos con impaciencia el viernes que nos dejaban dormir en el sofá-cama del salón para poder despertarnos temprano el sábado y ver tumbadas La Bola De Cristal, mientras mi madre descansaba de toda la semana.
Después de comer, llegaba la Abeja Maya con su país multicolor y Los Pitufos y su malvado Gargamel.
Cómo no recordar a Heidi, Dragones y Mazmorras, La Aldea Del Arce, David El Gnomo, Los Heewoks, Los Diminutos (esos que aun hoy nadie sabe donde están y que espero sigan siendo bondadosos), en fin tantos recuerdos y todos tan buenos.
¿Podrá mi hijo/a algún día tener una infancia tan feliz como la mia? Desde luego, haré todo lo posible para que así sea, aunque la sociedad desgraciadamente se empeñe cada vez más en lo contrario.
Ahora sueño con que mis hijos puedan salir a jugar a la plazoleta con los amigos y jueguen a las chapas, al potro, a beso-verdad o atrevimiento y recuperen por qué no aquellos años que yo ahora añoro.
Cuando llegábamos a casa con las rodillas ensangrentadas porque nos habíamos caido del columpio o Pepita nos había empujado por llamarle cuatro ojos.
Ahora todo esto pasaría por vía judicial o por la tele seguro.

En fin, sólo espero que podamos recapacitar para que nuestras futuras generaciones puedan vivir libremente, ser felices, crear recuerdos y que no tengan más preocupación que la de crecer.

8 comentarios:

Manolo dijo...

Marina se va a "aparatosear toíta" cuando vea tu dedicatoria.
Me uno a lo que expresas en tu último párrafo.
Un beso

AEREN dijo...

Esta nueva entrada a sido muy bonita , seguro que si la lee mi madre se emociona.
Sigue a si con tu blog.
Besotes de tu sobrineja.

SILVIA dijo...

joder ke de rekuerdos hermanita. ademas tu y yo sabemos ke aun rekordamos hasta las kanciones de nuestras series favoritas. y es cierto, en mas de una ocasion te ha tokado defenderme. ke tiempos...
un besito guapa, y sigue eskribiendo siempre.

Marina dijo...

jajajajajajaja ¡que bueno! yo recuerdo las horas interminables de parchís cuando las dos teniais las paperas.... y mil cosas más que no vienen al caso.

Como dice Manolo, me quedo aparatoseada pa los restos. gracias prenda. Un hermoso beso.

NERIM dijo...

Manolo: me alegro que te guste y el último párrafo es precisamente el que resume un poco lo que quería transmitir. Sabía que Marina se aparatosearía (por eso lo he hecho...)Gracias.

Aeren, cariño;me encanta que me escribas,eres mi inspiración muchas veces.

Silvia, gracias. La verdad es que son buenos recuerdos, pero mejor es tener a alguien con quien compartirlos. Un besote, guapa.

Marinitaaaaa,jjjj;yo tb recuerdo las partidas de parchis y del 4 en raya, todavia echaremos muchas seguro. Me alegro de que te hayas aparatoseado, ésa era mi intención.
Un besazo enorme desde la distancia.

Adolfo Payés dijo...

esa nostalgia me invaden, claro en diferentes circunstancias pero que a la larga es la misma, pero en tu caso es muy especial, pues has logrado plasmas esos sentimientos y deseos de esperanza en tus hijos, que muy sentidos son..

un gusto encontrarte por aquí.
te dejo mis saludos fraternos con mucho cariño..
un abrazo

agur

NERIM dijo...

Adolfo; gracias por tus hermosas palabras y por darte un paseo por mi humilde territorio.
Me encanta saber que te gustan mis poemas, para mi es muy importante.
Espero que vuelvas pronto a visitarme, yo así lo haré.

Un abrazo para ti también y cómo dicen por aqui ONGI ETORRI (Bienvenido).

Monchito dijo...

cachinlosmengues... y yo que recuerdo todo eso y no recuerdo mi infancia como tan feliz... es mas, casi no recuerdo mi infancia, y eso que estoy lejos de que se me vaya la cabeza, al menos por la edad...
Un besote, jumenta, bonito blogg.